mucho más que una ceremonia médica, pues fue la culminación de años de esfuerzo, fe y acompañamiento para las familias que hoy celebran una nueva oportunidad de vida.
"Cada estrella representa una oportunidad para que más niños lleguen a esta ceremonia algún día, por lo que, con tu apoyo, podemos seguir transformando historias", expresó ante los presentes.
En ese sentido, la coordinadora invitó a la comunidad a sumarse a la campaña "Estrellas de Esperanza", una iniciativa activa que permite brindar esperanza de vida a más niños con cáncer, mediante un donativo de 100 pesos.
Además, durante la ceremonia se compartieron historias de lucha, resiliencia y amor, en la que destacó el testimonio de Anna Quiroga, joven paciente diagnosticada con osteosarcoma, quien tras la amputación de una pierna fue declarada libre de cáncer.
La paciente conmovió a los asistentes al afirmar que "perder una parte del cuerpo no significa perder los sueños", mensaje que simbolizó la fortaleza y el espíritu con el que decenas de niños enfrentan la enfermedad cada día.
La ceremonia culminó en un ambiente de alegría y gratitud, donde familiares, colaboradores y medios de comunicación celebraron junto a los pacientes este logro que refleja el propósito de Fundación Castro-Limón: garantizar una niñez sin cáncer y seguir iluminando el camino de quienes luchan por su salud y su futuro.

