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Noticias destacadas de Tijuana

  • Según la OMS, 9 de cada 10 personas en el mundo respiran aire tóxico
  • Se estima que 7 millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire

Tijuana, B. C., a 18 de agosto de 2019.- Mejorar la calidad del aire es un gran reto para Baja California, más cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que más de 90% de la población mundial respira aire tóxico y que siete millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire ambiente de exteriores y en hogares.

Así lo recalcó el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), afirmando que el aire que se respira en Baja California depende de la geografía y el horario, por lo que es importante que la ciudadanía esté más consciente de los riesgos a que está expuesta su salud.

Recordó que según la OMS la contaminación del aire ambiente por sí sola provocó aproximadamente 4.2 millones de muertes en 2016, mientras que la contaminación del aire doméstico, originada por la cocción de alimentos con combustibles y tecnologías contaminantes, causó unos 3.8 millones de muertes en el mismo periodo.

En Tijuana, dijo, abundan talleres de carrocería y pintura, todo el vecindario puede estar “pringado” del atomizado de pintura y haber respirado los compuestos volátiles orgánicos; al pasar por Zona Río, el centro y llegando de San Diego a Tijuana hay fétidos olores del drenaje por falta de mantenimiento y abuso al descargar aceite de cocina y materia orgánica.

“Talleres de carrocería y pintura abundan en Tijuana porque en California los contaminantes volátiles orgánicos están más regulados; si el dueño de estos negocios no protege su salud y la de sus vecinos para ahorrarse los costos de filtros que evitan la contaminación, está haciendo rentable su negocio a costa de la salud propia y la de sus vecinos, es absurdo”, dijo el experto en gestión estratégica del desarrollo.

Hay que evitar andar cerca de las quemas nocturnas de “recicladores” de cobre o quemas de plástico, se respira una cantidad impresionante de tóxicos, más si es un incendio de llantas en el confinamiento o algún baldío, añadió Zavala Álvarez, quien cursó en el Colegio de México el Programa LEAD, para líderes comprometidos con el desarrollo sustentable.

“En Baja California abundan los tacos y pollerías, con combustiones al aire libre, combustión incompleta, sin control de temperaturas de grasa y carbón; para quienes disfrutamos comer, exponernos unos momentos puede no ser un problema, pero para trabajadores y vecinos en permanente exposición sí es un problema de salud, no solo de incomodidad”, dijo.

En Mexicali, añadió el ambientalista y empresario, llegando por la colonia Progreso te recibe el aroma a estiércol generado por tantas vacas, algo que para algunos no es molesto por haber nacido en el campo, pero el aroma va acompañado de partículas suspendidas que afectan a la salud.

Si eres vecino a Zahorí, añadió, el olor a asfalto y brea es permanente causa de queja en el vecindario, solo los que no viven cerca de la geotérmica de Cerro Prieto creen que es energía limpia; se perdieron más de 8 mil hectáreas de tierra de cultivo y el aroma a ácido sulfhídrico, similar a huevo podrido, es permanente; estar cerca del momento de quemas agrícolas o de aplicación de agroquímicos puede ser no sólo molesto, sino peligroso.

En Tecate, agregó, al pasar por la carretera vecina al relleno sanitario, que ocasionalmente se incendia, puede respirarse una cantidad de tóxicos difíciles de identificar, como resultado de la combustión incompleta, mientras que en Ensenada nos recibe en El Sauzal con un típico aroma de la industria pesquera, hasta dormido sabes que llegaste.

José Carmelo Zavala mencionó también que en Playas de Rosarito los vecinos de las ladrilleras no terminan sus quejas por respirarse las chimeneas de los hornos o de limpiar ropa y muebles de todo el hollín impregnado; algunos descansaron cuando la termoeléctrica funcionaba a combustóleo y ahora a gas natural no están expuestos a tóxicos.

“La paradoja es que la gente con mayores recursos usa leña en chimeneas para calefacción y la gente de menos recursos la usa para cocinar, por la falta de acceso a un combustible más limpio, como el gas LP o natural; cocinar con leña es como fumar dos vidas, le dijo el médico a la anciana que murió de fibrosis pulmonar, cuando los pulmones pierden su capacidad de expandirse”, opinó.

Zavala Álvarez explicó que en aquellos hogares en los que se usa leña en chimeneas para calefacción o como algo decorativo, es probable que si la chimenea está bien construida no se exponga al interior, pero en el vecindario sí ocurre y seguro la pluma de humo aterriza en la proximidad, según el viento.

En San Quintín, tanto el uso de agroquímicos, como el uso de plástico, con incendios frecuentes por falta de opciones de reciclado, tienen serios impactos en el ambiente y la salud, mientras que en interiores es probable que muchos ambientes al interior de casas, oficinas y fábricas tengan altas concentraciones de tóxicos dañinos a la salud.

“En las empresas está regulado, claro que faltaría mayor verificación, inspección y vigilancia, pero en los hogares, donde se usan insecticidas, limpiadores y cosméticos en habitaciones o baños, en espacios no ventilados, la concentración de tóxicos es peligrosa según el tiempo de exposición y la salud de la persona, siendo más sensibles los niños y ancianos”, alertó.

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