trayectoria y participación activa durante casi 23 años dentro del gremio.
El reconocimiento fue entregado de manos del secretario general del STIRTT, Fernando Ruíz Aldana, quien destacó la trayectoria, compromiso y participación activa de Vanessa Green dentro del gremio radiofónico. Durante este emotivo momento, la locutora estuvo acompañada por su familia, quienes compartieron con orgullo y emoción el homenaje a una carrera construida entre micrófonos, esfuerzo y cercanía con el público, en una escena donde los aplausos parecían abrazar casi más de dos décadas de historia en la radio.
El homenaje no solamente reconoció décadas frente al micrófono. Reconoció una manera de hacer radio. Una forma humana, cercana y profundamente emocional de conectar con la gente. Porque para muchos radioescuchas, Vanessa Green no era únicamente una locutora: era la amiga que acompañaba trayectos, la voz que sonaba en momentos difíciles y el eco cotidiano de miles de historias anónimas.
Con cerca de 23 años de trayectoria, Vanessa recordó que su llegada a los medios ocurrió casi por accidente en la Ciudad de México, cuando comenzó colaborando en producción y prensa escrita dentro de Organización Editorial Mexicana junto al periodista Federico Alamont. Fue ahí donde descubrió que la radio no solamente le gustaba: la transformaba. "La radio me ha dado todo... me dio la oportunidad de crecer, de aprender y de ayudar a la gente", compartió durante una entrevista cargada de nostalgia y honestidad.
Su historia dentro de los micrófonos comenzó con una anécdota digna de la vieja escuela radiofónica. En una de sus primeras entrevistas, mientras grababa una conversación con Armando Manzanero en una pequeña casetera portátil, las pilas murieron sin que ella lo notara. La entrevista jamás se registró. Sin embargo, improvisó al aire recordando cada detalle de memoria. Aquella joven locutora descubrió en ese instante algo que la acompañaría toda la vida: la capacidad de comunicar desde el corazón.
Vanessa Green transitó prácticamente todos los formatos radiofónicos. Noticias, música pop, estaciones gruperas y programas de acompañamiento emocional formaron parte de una carrera marcada por la versatilidad. Pasó por espacios como Pulsar, Radioamor, La Poderosa e Invasora, consolidándose como una voz reconocible en la región. Para ella, uno de sus mayores logros fue precisamente esa capacidad de adaptarse a distintos públicos y géneros sin perder autenticidad.
Pero detrás de la voz fuerte y cálida también existieron duelos silenciosos. Vanessa confesó que hubo días en los que tuvo que cerrar el micrófono para llorar y volver a abrirlo segundos después para transmitir alegría. Recordó especialmente el difícil momento de regresar al aire tras una sensible pérdida en su vida, entendiendo que continuar hablando frente al micrófono también era una forma de homenaje. "El dolor te enseña de golpe, pero tienes la responsabilidad de transformarlo", expresó.
Durante la conversación, compartió una de las experiencias que más marcaron su vida profesional. Una radioescucha le confesó años atrás que estaba a punto de quitarse la vida cuando escuchó una intervención de Vanessa en la radio. Aquellas palabras improvisadas cambiaron la decisión de aquella mujer. Tiempo después, ambas se encontraron en Plaza Río, donde la radioescucha le entregó una pulsera que la locutora conserva hasta hoy. "Gracias a ti mi hija no se quedó sin mamá", le dijo aquella mujer. Desde entonces, Vanessa comprendió el verdadero peso que puede tener una voz detrás del micrófono.
Lejos de asumirse como un personaje, Vanessa Green asegura que siempre fue ella misma al aire. Cree que la radio solamente funciona cuando quien habla es auténtico. "La gente conecta contigo cuando eres quien realmente eres", afirmó. Esa naturalidad le permitió construir una relación entrañable con el público, incluso en una época donde la radio enfrenta la competencia feroz de las plataformas digitales y la inteligencia artificial.
Hoy, tras anunciar su salida reciente de la radio, Vanessa dice sentirse satisfecha. No busca monumentos ni despedidas grandilocuentes. Solamente desea permanecer en la memoria colectiva desde un lugar sencillo y poderoso: el cariño. "Soy muy ambiciosa", dijo entre risas durante la entrevista. "Porque quiero que la gente me recuerde con cariño".
Y quizá ahí reside el verdadero significado del reconocimiento entregado por el STIRTT. No solamente se homenajeó a una locutora. Se reconoció a una mujer que convirtió la radio en compañía, en consuelo, en puente emocional y en refugio para miles de personas que, durante casi tres décadas, encontraron en su voz una pequeña luz encendida en medio del ruido cotidiano.
Pie de foto: La locutora Vanessa Green recibió un reconocimiento por parte del STIRTT por su trayectoria y participación activa dentro del gremio radiofónico durante casi 23 años.

