DIF Estatal, organizaciones no gubernamentales, se encarga de organizar las actividades necesarias para cumplir con los criterios establecidos y lograr la certificación.
"Con esto arrancamos para poder iniciar las capacitaciones, talleres, jornadas de salud y dentales dentro del albergue, las cuales ayudarán a dignificar el espacio y a darles las herramientas al personal para brindar una atención digna", señaló.
El albergue Jason & Alexander está dirigido a niños, niñas y adolescentes en contexto de movilidad no acompañados, con capacidad para 50 personas, y con la posibilidad de dar atención a más de 500 en el transcurso del año, debido a la fluctuación migratoria.
"Vamos a trabajar, muy cautelosamente, con programas, talleres que van de acuerdo a esas situaciones de vida, que tuvieron que haber pasado al haber salido de su lugar de origen, y que tuvieron que haber vivido situaciones muy complicadas y que traen arrastrando problemas de salud, por las mismas vivencias", agregó.
Además del programa de Atención a la Salud Migrante, se trabajará de la mano con Salud de Infancia y Adolescencia, así como Salud Sexual y Reproductiva; y dentro de los acuerdos realizados, también se harán mejoras en la infraestructura del lugar, a lo largo de 2026.
Lozada Romero mencionó que se espera que en septiembre se logre la certificación del albergue Jason & Alexander como promotor de la salud, y se convierta en el quinto espacio aprobado.



