cadenas de suministro.
"El gran reto es dejar de comercializar únicamente materias primas y avanzar hacia un modelo de industrialización que permita transformar la producción en alimentos procesados, generar mayor valor agregado, fortalecer las cadenas productivas y elevar los ingresos de las y los productores", señaló.
Mejía Haro recordó que Zacatecas lidera la producción nacional de frijol y mantiene una posición relevante en cultivos como chile, ajo, cebolla, maíz, uva, tuna, durazno y forrajes, además de contar con una actividad ganadera de peso. Afirmó que esa base productiva puede convertirse en un motor de desarrollo si se acompaña de inversiones en plantas agroindustriales, centros de acopio, infraestructura de almacenamiento, cadenas de frío y laboratorios de certificación.
El también legislador indicó que la incorporación de innovación tecnológica permitiría incrementar la productividad, facilitar el acceso a mercados nacionales e internacionales y consolidar al estado como un polo agroindustrial.
Durante su intervención, vinculó esta propuesta con la estrategia económica del Segundo Piso de la Transformación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que la agroindustria puede fortalecer la soberanía alimentaria, promover el desarrollo regional y elevar los ingresos de quienes participan en la producción del campo.
Mejía Haro también llamó a mantener la unidad entre los distintos sectores sociales y productivos de Zacatecas. Señaló que el desarrollo de la entidad requiere la participación conjunta de productores, empresarios, jóvenes y familias para consolidar un modelo económico que permita aprovechar el potencial del campo y ampliar las oportunidades de crecimiento para el estado.

