participará en mesas de alto perfil y reuniones bilaterales con líderes mundiales, representantes de la sociedad civil, y organismos internacionales, para buscar soluciones para refugiados y personas desplazadas, los más afectados por la crisis climática.
Desde hace años, Herrera ha usado su voz y su visibilidad para poner el foco en un tema que a menudo pasa desapercibido: El cambio climático impacta de manera desproporcionada a los refugiados, las personas desplazadas y las comunidades que los acogen. Su presencia en la COP30 busca precisamente eso: darle rostro humano a la emergencia ambiental más grande de nuestro tiempo.
"El cambio climático no es solo una cuestión de temperaturas o cifras. Es una crisis que golpea con más fuerza a quienes ya han escapado de la guerra y la persecución. No podemos hablar de acción climática sin hablar de derechos humanos", afirma Herrera.
Como parte de su trabajo con ACNUR, Alfonso ha visitado Egipto, Uganda, Ucrania, Polonia, Eslovaquia, Honduras y El Salvador, conociendo de cerca las historias de quienes lo han perdido todo. En sus viajes, ha escuchado testimonios de familias desplazadas por guerras, violencia y desastres relacionados con el clima.
En Belém —una de las regiones más biodiversas del planeta y, al mismo tiempo, una de las más afectadas por la deforestación y el cambio climático—, Herrera buscará ampliar el diálogo entre los gobiernos, las comunidades afectadas y las organizaciones humanitarias, promoviendo un enfoque basado en la justicia y la solidaridad.
La COP30 será decisiva: por primera vez, el mundo ha superado el umbral de 1,5°C de aumento de temperatura global respecto a los niveles preindustriales. Esta cumbre podría marcar el rumbo de las próximas décadas, con acuerdos sobre la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y el financiamiento climático para los países más vulnerables.
"Estamos en un punto de inflexión. Aún estamos a tiempo de actuar, pero necesitamos decisiones valientes. Defender el planeta también es defender a todas las personas. Nadie debe quedarse atrás: la respuesta global debe incluir a todos, porque cada uno es parte de la solución," agrega el embajador de buena voluntad.
Con esta participación, Alfonso Herrera reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la acción climática, utilizando su plataforma pública para movilizar conciencia, empatía y compromiso social en torno a una de las crisis más urgentes del siglo XXI.

