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Libro para reflexionar

 
** Texto dramático reflexiona sobre la sensación de abandono que surge en niños de padres y madres que trabajan, publicado en la Colección Editorial del Centro Cultural Tijuana.

TIJUANA, B.C.- Con la participación de un elenco de artistas invitados se realizó la lectura de la obra “Ocaso” de Mariana Chávez Aguirre, el pasado 18 de julio en la Sala Federico Campbell del Centro Cultural Tijuana, organismo de la Secretaría de Cultura.

La pieza plantea la reflexión en torno a los sentimientos que surgen en los hijos de padres y madres trabajadoras, poniendo énfasis en la sensación de abandono que va causando en niñas y niños que quedan al cuidado de otros familiares; en el caso particular de “Ocaso” ese papel recae en las abuelas.
“Este libro se aparta del estilo que trabajo en dramaturgia, donde mezclo el documental y el biodrama, pero esta obra es algo distinto, por ello sus personajes están en un tono más amable, entrañable y personal; hay mucho de mí como autora en este libro, hablo de mis padres, de mi abuela y de mi hijo”, reveló Mariana Chávez, quien además de actriz se ha destacado como directora de escena.
“Lo más importante para mí es mostrar que las mujeres, como madres, ocupamos una posición muy importante y que tenemos un compromiso social en cuanto a la construcción de la familia”, aseguró la dramaturga.
La autora señaló más adelante que en esta pieza se propuso hablar también de la muerte de esas mujeres, porque “se van las abuelas, pero las madres debemos seguir adelante”, apuntó.
La socióloga María Virginia Hernández López, quien acompañó a la autora en la lectura dramatizada con que se presentó “Ocaso”, subrayó que la obra reflexiona sobre el umbral de la muerte que los niños conocen y viven. “El texto quiere acercarse a los niños, pero está dirigido a los adultos, porque más allá de la muerte habla de problemáticas infantiles que tiene que ver con la dinámica familiar, en especial de las familias nucleares cuyos padres trabajan, lo que hace surgir en el niño el sentido de abandono”, expuso.
“Los niños entienden la muerte de una manera y los adultos tenemos que atender esa percepción que ellos tienen; la obra está pensada como un tema tanatológico pero sus alcances son más profundos, como la muerte simbólica que representa ser abandonado, como la primera muerte que sentimos”, reflexionó Hernández, quien es maestra en Ciencias Sociales por la UABC.
En la obra, Felipe, el protagonista, quien fue interpretado por Yahuitl Zúñiga, tiene unos papás muy ocupados, por eso la abuela, personaje a cargo de Carmen Caro, cuida de él; de ese modo, este texto dramático indaga en la convivencia diaria, en el dialogo que entablan dos generaciones (abuelos y nietos) sin el puente paterno y la inminente partida de quien brinda atención en ausencia de madres y padres.
Mariana Chávez recurre a un tercer personaje, la Gata Negra que interpretó Pamela Ruiz en la presentación de “Ocaso”, compañera de la abuela en su soledad durante los últimos años, le ha revelado a Felipe que las abuelitas se van pronto, que las personas son como el día: los niños la mañanita, los papás la tardecita y las abuelas el ocaso.
“¿Acaso sabes qué es el ocaso?”, preguntó la Gata Negra entre juegos; “¿abuela, a dónde vas?”, se preguntará a su vez el niño que contempla por primera vez la pérdida de un familiar.
El contenido de esta breve pieza dramática, que fue leída con gran fluidez y en el tono más adecuado para concitar el autoanálisis, despertó un sentido reflexivo en el público que atestiguó el lanzamiento de “Ocaso”, libro publicado en la Colección Editorial del CECUT.
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