SITT300x100-06

BnBcCrece380x250

Banner-Seguro-Me-Divierto-200x200

Tijuana.- El presidente Enrique Peña Nieto se aventó la puntada de pedirnos perdón a los mexicanos por la percepción generada en noviembre de 2014 cuando se dio a conocer la adquisición de la llamada Casa Blanca en las Lomas de Chapultepec, sin embargo se le olvidó o no quiso decir nada del dinero que utilizado para adquirirla.

Porque, que recuerde la indignación nacional surgió no sólo por el hecho de que su esposa Angélica Rivera haya comprado una casa donde vivirían con sus seis hijos, sino por dos cosas por las que el presidente ni pidió perdón ni se acongojó: el que el vendedor sea un beneficiario de contratos millonarios cuando fue gobernador del Estado de México y la forma en que se hizo de dinero para adquirirla.

La efeméride del acto de contrición presidencial no pudo estar más a modo, el día en que se promulgaron las leyes que deberán de regir al Sistema Nacional Anticorrupción. Ahí, en el Palacio Nacional en la ciudad de México el primer mandatario semejó a José López Portillo, mandatario mexicano que el 1 de septiembre de 1982 hasta lloró en la tribuna del entonces recién estrenado Palacio Legislativo de San Lázaro porque ya nos había llevado a la ruina.

"Gavilán que agarra y suelta no es gavilán" reza la conseja popular y en este caso el esposo de "La Gaviota" consideró que con pedir perdón su culpa sería lavada, pero en este caso lo único que supone que nos ofendió a todos fue la compra de su casa, pero también la forma nada clara que utilizó para hacerse del dinero necesario para la transacción comercial, el reclamo general es que también devuelva las entradas.

Un presidente pidiendo perdón no es cosa de todos los días, menos en México y más difícil que sea uno emanado del Partido Revolucionario Institucional, tan falsa sonó su petición de perdón que al menos en Tijuana en redes sociales parece que todos están más interesados que el colega Alfredo Álvarez se ponga a mano con las papas y la soda que promete que en perdonar a Peña Nieto, pues sus palabras son mera demagogia.

Y cómo quiere ganar el perdón Peña Nieto de los bajacalifornianos si sus acciones tienen no sólo en el descontento a muchos bajacalifornianos, pues con el alza en la tasa del Impuesto al Valor Agregado se han perdido muchos empleos, a esas familias que se quedaron sin la posibilidad de tener dinero para llevar algo a su mesa también merecen una disculpa y los negociantes de autos y ahora todos los papás que tendrán que pagar más por los útiles y uniformes de sus niños en la escuela.

Las cosas no están como para perdonar a Enrique Peña Nieto pues son muchos los perdones que nos debe y sobre todo revertir las decisiones que tanto afectan a la franja fronteriza, porque el perdón que se pide sin ofrecer una solución o resarcir el daño es pura palabraría que en boca de un presidente es peor que una mentada.

Visto 1387 veces