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Plaza Cívica
Se avecinan nuevos tiempos para México. En un contexto internacional de cambios
tectónicos, México se inserta en esa dinámica mundial reflejado en la victoria
apabullante de un movimiento político, la derrota aplastante de los partidos
tradicionales, el viraje hacia la izquierda económica y el conservadurismo cultural. Y
aunque menos visible, este profundo cambio también se comienza a reflejar en el
linaje universitario de las entrantes élites políticas/técnicas.
 
La historia económica mexicana -y hasta cierto punto, la historia política- de las
últimas décadas se puede resumir en dos grandes periodos, claramente distinguibles:
de “nacionalismo-revolucionario” (1934 - 1982) y de “neoliberalismo” (1982 - 2018);
los postulados económicos que los diferencian han sido ya ampliamente
documentados. Sin embargo, las universidades de egreso de sus respectivos cuadros
es una característica menos comentada aunque muy discernible: en el primer periodo
imperaron aquéllos egresados de universidades públicas, y en el segundo aquéllos de
universidades privadas. Y si estamos ante un viraje de izquierda en la política
económica del país aderezado de nacionalismo, de esperarse que muchos de los
nuevos liderazgos públicos hayan sido formados en casas de estudio públicas.
 
Los fundadores, propósito de nacimiento y lemas de las respectivas universidades
públicas y privadas nos dicen mucho; digamos que son el ADN universitario, y que
como todo ADN, es hasta cierto punto innegable e imborrable. Tomemos dos ejemplos
paradigmáticos de cada caso.
 
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico
Nacional (IPN) fueron fundadas por el gobierno bajo la condición urgente de crear
cuadros técnicos que sirvieran a un país recién salido de la hecatombe de la
Revolución (aunque en el caso de la UNAM, su fundación se puede rastrear a la Real y
 
Pontificia Universidad de México en 1551). El lema de la máxima casa de estudios lo
dice todo: “Por mi raza hablará el espíritu”, escrito por el gran José Vasconcelos. En el
caso del IPN, su lema es: “La técnica al servicio de la Patria”. Nótese en ambos lemas
dos palabras que hablan de su visión comunitaria (izquierda): “raza”, ”Patria”.
 
Por otra parte, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y el Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) fueron fundados por
empresarios bajo la condición de crear cuadros técnicos, pero para satisfacer en gran
medida las necesidades del sector privado. El lema del ITAM es: “Por un México más
libre, más justo y más próspero”. Aquél del ITESM es: “Espíritu emprendedor con
sentido humano”. Nótese en ambos lemas dos palabras que hablan de su visión
empresarial (derecha): “libre”, ”emprendedor”.
 
Si las élites del nacionalismo revolucionario tenían sus estudios en universidades
públicas, y aquéllas del neoliberalismo estudiaron en universidades privadas y
contaban con posgrados en el extranjero, hay una tendencia a que las élites entrantes
de izquierda hayan estudiado en universidades públicas nacionales, pero posean
estudios de posgrado en el extranjero. Los cuadros que salen y aquéllos que entran en
la SHCP son un ejemplo de lo anterior. ¿Hacia la medianía aristotélica?
 
Los pasados gobiernos mexicanos acertaron al crear universidades públicas, y la
iniciativa privada mexicana acertó al crear universidades privadas, porque lo que urge
en México son instituciones y cuadros altamente preparados que sirvan en ambos
sectores. Desconozco si las marcadas diferencias ideológicas entre ambos tipos de
universidades en México (con sus sanas excepciones) sea un fenómeno observable
también en países desarrollados, aunque sospecho que es algo más mexicano, reflejo
de nuestra desigualdad social. Dicho eso, en estos momentos se necesitan cuadros
preparados que atemperen los impulsos populistas de AMLO, que promuevan una
política económica enfocada en la pobreza/desigualdad, que tengan como visión la
construcción de Estado, y que posean sanas dosis de nacionalismo. Y ésa sí tiende a
ser una visión de la UNAM/IPN.
 
www.plaza-civica.com @FernandoNGE
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