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Plaza Cívica

El México de hoy vive una epidemia de corrupción y abuso del poder, específicamente en algunos de sus estados, lo que ha traído como consecuencia el surgimiento de figuras públicas especialmente corruptas y exóticas. Esto nos recuerda a algunos de los peores días del Imperio Romano, donde ante la concentración del poder en la figura del emperador fue imposible el surgimiento de personajes especialmente viciosos e ineficaces. Y un animal muy particular, el caballo, nos demuestra las semejanzas entre aquellos tiempos antiguos en Roma y estos otros modernos en México, específicamente en el estado mexicano de Nayarit.

A lo largo de la historia de la humanidad, uno de los periodos referentes de ciudadanía, deber cívico y virtud es aquél de la República Romana (509 a.C. - 27 a.C.), el cual contrasta con los años de degeneración y corrupción que distinguieron al posterior periodo imperial. Ningún individuo representa mejor esta última etapa que el emperador Calígula, un personaje tan vicioso que a pesar de haber reinado por solo 1,400 días el mundo sigue hablando de él. Uno de los últimos emperadores descendientes de Julio César, recibió el poder a los 24 años, con mínimos o nulos contrapesos políticos, y arcas públicas repletas. Su corto gobierno fue famoso por la compra de senadores, derroches en juegos para obtener el apoyo popular, y despilfarro en lujos personales. La anécdota que simboliza su reinado se relaciona con su predilección por los caballos, ya que en una cena con un amplio grupo de senadores, decidió darle de comer a su caballo preferido de nombre "Incitato" de la misma comida y en la misma mesa donde se encontraban los senadores, para inmediatamente nombrarlo cónsul, el más alto puesto al que podía aspirar un senador... sí, a su caballo.

Hoy en día y dos mil años después de aquél nefasto gobierno, en un país llamado México se repite un tanto la historia en un contexto de altísima corrupción. El ya casi ex-gobernador del estado de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, recibió el poder teniendo como antecedente el haber sido un migrante barrendero en Los Ángeles, con un congreso local donde su partido siempre tuvo mayoría, y con mucha hacienda pública y poca rendición de cuentas. Después de casi seis años de gobierno, la lista de corruptelas asociadas a su administración, y de lujos y derroches ligados a su persona, es tan larga que me llevaría varios artículos enumerarlos: desde el reciente arresto de su fiscal en EUA por narcotráfico, hasta ranchos de lujo y una silla de montar de 24 quilates de oro con incrustaciones de diamante, a una Procuraduría General de la República (PGR) que ha sido reacia a investigar a gobernadores no le ha quedado otra que iniciar una pesquisa. Y por si fuera poco, y como si el gobernador hubiese leído una biografía de Calígula, su también predilección por los caballos hizo que a la muerte de su corcel consentido "Dandy" lo mandara disecar y ponerlo en exhibición en una "fundación" iniciada por él.

El parlamentario británico Lord Acton diría en el siglo XIX: "el poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente". El emperador romano Calígula en el S. I, y el gobernador mexicano Roberto Sandoval Castañeda en el S. XXI, tuvieron poder absoluto y se corrompieron absolutamente. Calígula terminó asesinado por su misma guardia pretoriana y con mucho apoyo popular, y Roberto Sandoval saldrá del poder por mandato constitucional y con bajo apoyo público, habiendo elegido los nayaritas a un gobernador y una mayoría en el congreso local de oposición y tras décadas de hegemonía priista. De la misma manera que los nayaritas tuvieron la madurez para cambiar de rumbo, de la misma manera esperemos nuestras instituciones públicas la tengan para impartir justicia.

www.plaza-civica.com @FernandoNGE

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