fiestas de octubre

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La falta de atención de Gilberto Covelli Gómez, a la responsabilidad que le
fue conferida en marzo del 2013, como delegado federal de la Comisión
reguladora de la tenencia de la Tierra (Corett) en Baja California, han
complicado la labor de los gobiernos municipales en la entidad en sus
respectivas áreas de Catastro, al grado tal, que en las administraciones ya se
piensa, que no solo es la desatención al trabajo en el que durante su gestión
ha incurrido el funcionario federal, sino también, a un alto grado de
corrupción que existe al interior de la dependencia.
Es necesario destacar, que la dependencia registro cambio de nominación a
iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, pasó de ser Corett a Instituto
Nacional de Suelos Sustentables (INSUS), en el mes de marzo del 2014, quien
con el cambio de nomenclatura pretendió dar a la dependencia mayor
cobertura y capacidad de operatividad, como la reducción del tiempo en el
proceso de expropiación de tierras ejidales a ocho meses, la mitad del lapso
que antaño se requería, y se le adiciona la capacidad de adquirir terrenos
para reservas federales y para lotificar, con el fin de que los municipios
crezcan en forma ordenada, entre otras facultades.
Durante su gestión, Covelli Gómez se ha visto obligado por su mala labor y la
presión ejercida por los alcaldes cansados de los problemas que les generaba,
a acudir a dar explicaciones y solucionar la problemática causada con su
pésimo rendimiento y actuar, Mexicali, Tecate, Tijuana y Ensenada, en donde
por cierto es avecindado, son las demarcaciones que tuvieron que acudir a la
presión política con sus superiores jerárquicos en la Ciudad de México, para
que el joven delegado haga de lado sus actividades de política, que por cierto
han sido un fracaso, y atienda con diligencia, prontitud y eficacia su
responsabilidad.
 
Actualmente, es el gobierno de Playas de Rosarito que preside Mirna Rincón
Vargas, quién padece el síndrome Covelli en su dirección de Catastro, las
acciones irregulares y equivocas del delegado de INSUS, han desembocado
en un embrollo que involucra a los predios que ha venido Covelli y su
delegación regularizando en Rosarito, ya que en la mayoría de los casos se
traslapan con terrenos que se delinean en los planos de los polígonos que se
utilizan en la dependencia municipal para la asignación de claves catastrales,
o cambios de propietario, lo que colapsa y obstruye la fluidez en la entrega
de los trámites que los ciudadanos solicitan a la dirección, cuando los
documentos que presentan los solicitantes son emanados de INSUS, lo que
les afecta de manera directa gracias a la indolencia e irresponsabilidad de
Covelli Gómez.
Los afectados de acuerdo a fuentes consultadas en la dirección de catastro
del gobierno local, deben de exigir a oficinas centrales de INSUS, que
obliguen a su delegado en Baja California a cumplir con sus tareas y
responsabilidades y emplee el tiempo de labores en dar solución a la
problemática que ha generado, en lugar de andar buscando oportunidades
laborales en la próxima administración federal que iniciará el próximo
primero de diciembre, ya que están en riesgo de que sus trámites e
inscripciones se queden en el limbo.
Estaremos al pendiente.
 
Y mientras tanto….
El gobernador del estado, Francisco Vega de Lamadrid, sigue temblando por
el berrinche que le provocaron los inconscientes y poco considerados de Juan
Manuel Hernández Niebla, presidente del CCSPE y dirigentes de cámaras
empresariales, al presentarle un amparo en contra de su negocio llamado
C5i, al que consideran que solo será un elefante blanco.
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