fiestas de octubre

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Acaudillando a las huestes de “seguidores" que acudieron a las instalaciones
del CECUT a manifestar y mostrarle su complacencia y beneplácito, el
motejado Compa Veloz, dio a conocer su deseo de obtener la candidatura de
Morena a la gubernatura de Baja California, al puro estilo del rancio priísmo
de los años ochentas.
La fauna de variadas ex militancias partidistas que llegó a las instalaciones del
centro cultural de diversas maneras, mostraba como en aquellos ayeres su
emoción por el “destape" del arquitecto Jaime Cleofás Martínez Veloz, quien
con sobrada solvencia de quien se sabe ser el elegido del gran dedo
morenista, hizo gala de un discurso futurista cuyos ejes centrales fueron el
pésimo gobierno de Francisco Vega de Lamadrid, y su anhelo de cambio de
ese mal gobierno a través de la retórica de la cuarta transformación que
tanto pregona su adalid mesiánico, Andrés Manuel López Obrador.
La parafernalia diseñada por el Compa Veloz, provoca de manera
irremediable pensar en una alianza o acuerdo soterrado entre el PRI y
Morena, porque solo así se puede entender su acción, show político y
acarreo tanto simpatizantes tricolores.
O bien, que le traicionó su ADN y afloró el priísta que lleva dentro y lo hizo
ser un soldado del sistema hasta enero del presente año, pero cualquiera que
haya sido la razón, la parafernalia que montó, le restó impacto político en los
ciudadanos, ya que en la opinión de diversos personajes de la política
bajacaliforniana consultados y con la que coincidimos, él cuenta con la
capacidad y oficio político para haber realizado un evento de calidad para la
divulgación de su legítima aspiración y no un clásico vodevil de un arcaico
priísmo.
 
Solo falta que se confirme lo que en los corredores de la política se rumora,
que la democracia al interior de Morena es solo un proceso de simulación, ya
que él es el candidato de quienes usufructúan la concesión de Morena (la
nomenklatura parafraseando a Ricardo Monreal) en la entidad y por lo tanto,
son quienes se tornan en el gran dedo elector.
Ya lo sabremos.
 
Si es pasión, que se le olvide: Ministros….
Es difícil creer que la futura Secretaria de Gobernación y ex ministra de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero, no
supiera de la imposibilidad constitucional existente para reducir las
percepciones salariales de los actuales ministros de la suprema corte de
nuestro país y, que esto no se lo haya comunicado en su oportunidad
durante la campaña electoral, al hoy presidente electo, Andrés Manuel López
Obrador.
De acuerdo a lo expresado en días recientes por la propia Sánchez Cordero,
existe desde la Constitución de 1857 en México, que los sueldos de jueces,
magistrados y ministros están garantizados para no poder ser disminuidos
por la independencia y la autonomía del Poder Judicial, y que éste precepto
constitucional proviene desde el siglo XVII de Inglaterra, porque el Poder
Judicial como un poder autónomo, independiente, tiene que tener sus
propias y únicas características de independencia y autonomía.
Con base a lo anterior, hemos de suponer que el presidente electo ni siquiera
hizo mención del tema en su reunión de hace unos días con los ministros de
la SCJN, no es de dudar de que les pidió reducir su presupuesto en otros
conceptos, pero respecto a sus casi 700 mil pesos de percepción mensual que
reciben, ni por asomo lo abordó, ah, pero que tal lo prometió y repitió
durante su campaña electoral, total, el prometer no empobrece, el cumplir
es lo que aniquila.
Y ya es presidente electo.
 
Y mientras tanto….
En la marcha contra la inseguridad, los participantes exigen a gritos la salida
del gobernador Kiko Vega y del Patas, alcalde de Tijuana.
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