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Por.- Alfredo Calva

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En agosto del 2017 entre la militancia de Morena no había duda alguna de
quien sería el ganador de la encuesta que se había ordenado realizar por
parte de la dirigencia nacional de ese partido para sacar de entre tres
participantes, Martí Batres, Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal, para que
fuera su candidato a la Jefatura de Gobierno en la CDMX, en ese entonces
jefe de la Delegación Cuauhtémoc, Ricardo Monreal.
Sin embargo, pese a las preferencias y el optimismo de la militancia y sus
seguidores, Monreal sabía que no era de las simpatías de quienes manejaban
y decidían en el partido, un ente al que él denominó como La Nomenklatura,
integrada en ese entonces por Andrés Manuel López Obrador, Yeidkol
Polevnsky y Andy López Beltrán, quienes no respetarían el resultado de la
encuesta e impondrían a su preferida, Claudia Sheinbaum, lo que así ocurrió.
A partir de esa acción llevada a cabo por el dueño del partido, AMLO, su
vástago Andy y Yeidkol, una ferviente feligrés de lealtad ciega

, se instituyó la
opacidad y la discrecionalidad en la selección de candidatos a través de sus
impostadas encuestas, lo que ha generado no pocos conflictos al interior de
Morena que poco le importan al Peje, ya que sin él ese organismo político no
es nada.
Bajo esas características selectivas no extraña el resultado que Mario
Delgado Carrillo dio a conocer el pasado sábado 12 en la sede nacional de su
partido, en donde ante los medios de comunicación y contando con la
presencia de cuatro de los ocho aspirantes a la candidatura a la gubernatura
de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmedo, Armando Ayala Robles,
Alejandra León y Arturo González Cruz, informó que el estudio demoscópico
realizado indicaba que Ávila Olmedo era la indiscutible ganadora.
Éste resultado estaba dado desde que Mario Delgado llegó a la dirigencia
nacional de Morena en octubre pasado, hecho que contribuyó en

automático a desvanecer la mediocridad, incapacidad y la ineficiencia de
Marina del Pilar que ha tenido y mostrado durante su gestión al frente de la
alcaldía de Mexicali, y su relación afectiva con Mario Delgado, de forma
mágica le creó el perfil político de altura para ser la candidata a la
gubernatura de Baja California.
Baste recordar que durante la campaña hacia la alcaldía, Marina del Pilar
Ávila recibió todo el apoyo de Mario Delgado, cuando éste en su calidad de
coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de diputados en los
primeros días de mayo del 2019 cito a los legisladores federales, Salvador
Minor, Lizeth Noriega Galaz, Irma Andazola, Mario Ismael Moreno, Javier
Castañeda Pomposo y Erik "El Terrible" Morales, en el Hotel Marriott de
Mexicali, en donde de manera sutil los invitó a colaborar económicamente y
con capital humano para que su protegida llegara a la Presidencia Municipal
de Mexicali
Durante el evento en que su benefactor la ungió como triunfadora de la
impostada encuesta, en uso de la palabra Ávila Olmedo manifestó una
verdad a medias, dijo que los bajacalifornianos habían elegido quien los
representara, pero lo que omitió la primer edil mexicalense fue que, esa
voluntad de los ciudadanos no fue respetada porque no guardaba
importancia para la Nomenklatura morenista, porque nada puede estar por
encima de sus intereses y el usufructo político personal.
Los procesos democráticos y transparentes, así como la probidad de sus
cuadros directivos, son sólo un mito en Morena.

Y mientras tanto....
Lo insinuó la Secretaria Vicenta Espinoza, el incapaz es el fiscal general,
Guillermo Ruiz Hernández.

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